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TIKAL.
La llegada.
El despertador suena a las cuatro de la mañana en uno de los hoteles más lujosos de Guatemala. La noche anterior, hemos visitado a unos amigos y nos hemos acostado a las dos, con alguna ceveza y alguna copa de ron de más. El avión sale a las seis de la mañana y echamos una cabezadita en los cincuenta minutos que dura el vuelo. Al llegar al aeropuerto de Flores - Petén, se ha acabado la primavera, hemos bajado hasta cerca del nivel del mar y el trópico, la selva y la resaca hacen estragos. Pero bueno, habíamos llegado a la capital del mundo Maya, por lo menos eso dicen en Guatemala.
La Gran Plaza.
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| Templo del Gran Jaguar |
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| Templo de las máscaras. |
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El principal conjunto arquitectónico y el único que está restaurado prácticamente en su totalidad. Destacan el templo I o del Gran Jaguar y el templo II o de Las Máscaras (se puede "escalar").
El mundo perdido y el Templo IV.
El recorrido de la visita habitual va desde la Gran Plaza hasta el Templo IV pasando por el Mundo Perdido. El camino atraviesa la selva y está jalonado de edificios y montañas que son, en realidad, más edificaciones que no han sido excavadas. La restauración de estos templos es muy compleja, puesto que la vegetación que los oculta es, a la vez, la que los mantiene en pie.
El Mundo Perdido es un complejo de edificaciones presidido por una gran pirámide central.
La escalada al Templo IV no es sencilla, pero el premio por llegar a la cumbre es una magnífica vista de la selva. Los templos se asoman, imponentes, sobre las copas de los árboles.

La comida.
La visita incluía la comida. Carne (pollo o ternera) asada a la brasa en un restaurante rústico. Nos supo todo riquísimo y los precios que vimos no eran excesivos.
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