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| Convento de la Merced. |
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| Iglesia de San Agustín. |
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Las calles de Antigua.
Como ya hemos dicho, Antigua destaca por su urbanismo. Si te llevasen con los ojos vendados y te dejasen en cualquier calle de la ciudad, la reconocerías enseguida: casas de una planta pintadas en tonos pastel con preciosos patios interiores (si los dueños los pueden conservar así). No comimos en el restaurante de la foto, no sabemos nada de su calidad ni de su precio, pero la entrada era bonita.
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| Al fondo volcán de agua. |
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| Una cevichería. |
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Algunos edificios destacan sobre los demás, pero están perfectamente integrados en la arquitectura de la ciudad.
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| Arco de Santa Catalina. |
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| Universidad de S. Carlos. |
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Excursiones y visitas en Antigua.
Por su ubicación geográfica, Antigua es el origen ideal de muchas excursiones, tanto de uno como de varios días. Algunos viajeros la utilizan como centro de todos sus viajes por Guatemala. Es una ciudad mucho más acogedora que la capital y está bastante cerca de ésta.
El volcán Pacaya. En cualquier agencia os propondrán esta excursión. El volcán tiene cierta actividad y se trata de una subida algo incómoda. No subáis con sandalias. La mejor hora es al atardecer, cuando se hace de noche, se aprecia mejor la incandescencia de la lava. Es recomendable llevar linternas para no partirse las narices bajando y pañuelo para tapárselas subiendo, hay que protegerse de las emanaciones sulfurosas.
El mirador./ Se encuentra al oeste de la ciudad, en el cerro de la Cruz. Dicen que la vista sobre la ciudad es preciosa (hemos visto postales que lo confirman), pero nos desaconsejaron subir solos por los numerosos atracaos que se producen.
La casa K'ojom. Un pequeño museo sobre el folclor Guatemalteco. La visita es rápida y ofrecen un audiovisual interesante. No es para tirar cohetes, pero es interesante.
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| Estación de Autobuses. |
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| Volcanes de fuego. |
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Alojamiento y comida.
Nuestro viaje incluía el alojamiento en el hotel Radison. El hotel más moderno de la ciudad. Muy cómodo y con una arquitectura respectuosa con el entorno, aunque un poco alejado del centro, unos diez minutos andando. Si te lo puedes permitir, te aconsejamos el hostal Santo Domingo. Un antiguo convento rehabilitado realmente encantador.
Hay un montón de restaurantes de comida "internacional" (o sea, estadounidense o italo-estadounidense). Si prefieres probar la comida guatemalteca, puedes ir a la Fonda del Camino Real. Nos lo recomendó un amigo casi-guatemalteco y salimos encantados.
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