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1.VIII.99.- Intercape Mainliner -
Amanece nublado y un poco más fresco. Hace viento; al fin y al cabo, aquí es invierno. Vamos andando a la estación de autobús, que está a 5 minutos. Está todo desierto, pero no se siente uno inseguro. En la estación cogemos el shuttle que nos lleva otra vez al waterfront. Allí nos dicen que, debido al mal tiempo, han quitado el barco de las 11 y saldrá otro a las 12.30. Como vamos un poco pillados de tiempo, nos sentamos a desayunar allí y pasamos de barco. A las 11.30 volvemos al albergue, pagamos (130R por la doble y 40 R c/u por el transfer desde el aeropuerto). Vamos andando a la estación de bus y allí cogemos el bus Intercape Mailiner. Esta es la única forma directa de ir de CPT a Windhoek por tierra en transporte público, ya que el tren no une estas dos ciudades. Es un bus de 2 pisos, cómodo y con una tripulación de 6 ó 7 personas. El equipaje lo facturas como en los aviones y va en un remolque aparte. Los asientos son cómodos, aunque no hay mucho espacio para las piernas. El paisaje a la salida de CPT es muy bonito, verdes prados con vaquitas, granjas... A las 2 horas se suben unas montañas y se entra en un valle con naranjos y otros frutales. Allí se para unos 15 minutos en una gasolinera. Compramos agua, frutos secos (melocotones, albaricoques...) y biltong (carne seca, parecido a nuestro jamón serrano, aunque más seca) en bolsas. Es ideal para picar cuando te aburres. Durante el trayecto del Intercape van pasando las azafatas ofreciéndote te y café gratis. Hay bebidas frías también, pero de pago. Al salir del valle se entra ya en un páramo con matorrales bajos y grandes extensiones. No hay casi tráfico. Volvemos a parar en otra gasolinera. Anochece a eso de las 18.00. A las 20.30 se estropea el bus en Springbok. Por lo visto, pierde aceite. Hace viento y mucho frío. Como no sabemos cuánto tardarán en arreglarlo, no nos atrevemos a sentarnos a cenar ni nada. Empieza a llover. Nos ponemos en marcha otra vez a las 22.00. A las 22.40 llegamos a la frontera. Los trámites son rápidos. No hace falta visado (para españoles). De vuelta al bus dormimos un rato. Llegamos a las 7.00 (6.00 hora local). Amanece.
2.VIII.99. - Windhoek -
Se supone que deberían recogernos del albergue Rivendell en la estación de bus, ya que al hacer la reserva se lo especificamos, pero allí no hay nadie. Llamamos por teléfono, pero no lo cogen. Después de 1/2 hora cogemos un taxi hasta el albergue Rivendell. Llamamos al timbre, pero no contestan (son las 7.30). A 3 manzanas de allí hay otro albergue, el Chameleon. Probamos suerte llamando allí. Es un chalet de 1 planta con un patio trasero. Nos abren y nos dicen que aunque no abren hasta las 8, podemos esperar en una sala. Entramos y vemos que hay más gente esperando. Resulta que venían también en el Intercape y a ellos sí que los han recogido. Nos ponemos un té en la cocina. Allí puedes cocinar los alimentos que compres y guardarlos en la nevera. Tienen siempre agua caliente y bolsitas de te y nescafé para el que quiera. Cogemos 2 camas (literas) en un dormitorio, que son 30 dólares namibios (1 N$ = 25 ptas. Cambiador de Moneda). En el patio hay 2 comadrejas sueltas que corretean por ahí, y un perro blanco. Hace viento en Windhoek (se pronuncia vantuk). De hecho, el nombre de la ciudad significa "lugar con viento". Es una ciudad moderna, de casas bajas, casi todas chalets, algunos de estilo colonial alemán. Tiene un centro "moderno" con edificios altos y una sola calle principal (Independence Av.) donde se encuentra todo (bancos, tiendas, restaurantes...). Se puede ver todo en una hora o dos. Los semáforos para peatones son curiosos; duran en verde unos 5 segundos, así que tienes que cruzarlos corriendo. Al final ya pasábamos de ellos y cruzábamos a la aventura (como le gente de allí).
A media mañana volvemos al albergue a descansar un poco. A las 14.00 nos vamos a comer al "Joe's Beer House", que está en Independence Ave, pasada la estación de tren hacia las afueras, a unos 700 metros. Tiene un jardín decorado en plan cabañas de madera y sirven bufete de carnes y alguna ensalada. Hay avestruz, springbok, kudu... Se puede comer todo lo que quieras. Nos sale por unas 1.700 pelas, incluida bebida. Luego vamos a dar un paseo por la parte alta de WHK (Christuskirche, Alte Feste, Tintenpalast...) El sol se pone a las 17.00, así que nos vamos pronto a dormir. En el albergue nos dicen que ha habido disturbios en Katima Mulilo (franja del Caprivi), así que han cerrado la carretera hacia Victoria Falls. Hace bastante frio por la noche.
3.VIII.99. - Namib Naukluft -
Nos levantamos a las 6.15 para ir al Safari Hotel a reunirnos con el grupo del viaje de 12 días que hemos contratado con Karibu Travel. Somos 14 personas en total; es un grupo de habla inglesa, aunque vamos 4 españoles y una italiana que vive en Nueva Zelanda pero habla español porque ha vivido en Uruguay (Gabriella). Hay un guía, Jimmy, y un cocinero, Paulus (Poli). Salimos a las 8.00 hacia Sossusvlei, en el Parque del Namib-Naukluft, en pleno desierto del Namib. Por el camino se ve mucho desierto montañoso. Aparte de un par de carreteras, todo en Namibia son pistas de arena, aunque en bastante buen estado. No vemos casi ningún coche durante las 5 horas que dura el viaje. El camión es un Mercedes algo antiguo, pero muy cómodo por dentro con 4 filas de 4 asientos. No hace mucho calor.
A las 13.30 llegamos a Sesriem, el camping desde el que se visita Sossusvlei. Está enmedio del desierto. Hay varios cercados de piedra, cada uno alrededor de un arbol, donde se acampa. Comemos al llegar unos sandwiches y ensalada. Cada uno ayuda algo a hacer la comida y friega sus platos después. El guía nos enseña cómo montar las tiendas y luego montamos cada uno la nuestra, por parejas. Son tiendas grandes para 2 personas donde se cabe de pie incluso. Nos dan también colchonetas donde poner los sacos de dormir que llevamos.
A las 17.00 salimos en camión hacia la duna de Elm, que está muy cerca del camping. El camión nos deja al pie de la duna, y desde allí subimos andando. La mejor forma de subir, al menos a esa hora, es descalzo, ya que la arena no quema y es muy agradable cómo se te hunden los pies en tanta arena. La subida dura unos 40 minutos. La vista desde arriba merece la pena, ves toda la inmensidad del desierto a tus pies, estás como en medio de la nada. La arena es de color naranja rojizo y la cálida luz del atardecer la hace aún más rojiza. Vemos la puesta de sol desde arriba. Anochece enseguida, así que volvemos al camping y cenamos unos chuletones a la parrilla. Hace frío. Nos acostamos pronto.
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